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Jóvenes de hoy, “enjoylders” del mañana

Publicado el 04/10/2017

Jóvenes de hoy, “enjoylders” del mañana

Baby Boomers (nacidos entre 1946 y 1963), Generación X (1964 y 1980), Millennials (1981 y 1996) y Centennials (1997 en adelante). Todas las personas vivas tenemos ya una etiqueta generacional con unas características, hábitos y aspiraciones profesionales y vitales concretas. Esta etiqueta nos une a los de nuestra tribu a la vez que nos diferencia de las demás.

Ninguna compañía ni marca puede dar la espalda a esta realidad. Algunas apuestan por centrarse en una sola generación. Otras mantienen su negocio de siempre mientras buscan crear productos y servicios adaptados a las tribus más jóvenes. La innovación, digitalización, experiencia de usuario, captación y gestión del nuevo talento, etc. se han convertido en preocupaciones que antes los CEOs no tenían. Esto es así porque nadie se puede permitir olvidarse de los jóvenes. Nadie quiere perderse el futuro.

Está constatado que los Millenials y Centennials no piensan, no consumen, no juegan, no invierten… como lo hacían las otras generaciones cuando tenían su edad. Se ha escrito mucho y se han aportado datos sobre esta realidad. Aquí no nos vamos a referir a las diferencias entre los jóvenes de hoy y los jóvenes de ayer. Todo lo contrario. Vamos a hablar de las diferencias entre las personas mayores de hoy con las futuras personas mayores. Vamos a presentar a los Enjoylders. Pero primero echemos un vistazo a lo que espera a los jóvenes españoles.

Una vida mucho más larga.Se estima que la esperanza de vida en 2055 de nuestro país será de 92 años. Esto hace que los jóvenes españoles puedan dividir su vida profesional en tres etapas: 27 años de formación, 38 años de desempeño laboral y 27 años de jubilación. Por tanto la etapa de jubilación de los Millennials y Centennials representará un tercio de su vida. Estas cifras chocan con la esperanza de vida de mediados de los años noventa, que no era superior a los 74 años, por lo que la media no vivía ni diez años jubilados.

Hábitos saludables. Uno de los elementos clave en el aumento de la esperanza de vida está en la mejora de los hábitos de salud. Hoy la concienciación sobre el cuidado de la alimentación con sus superalimentos, la prevención de enfermedades y la práctica de deporte está más extendida que nunca. Un ejemplo respecto de la dieta es que en los años sesenta se consumían 368 gramos de pan diarios, en los ochenta 206 gramos y en la actualidad no llegamos a 140 gramos de media.

Una tasa de sustitución que caerá en picado. La tasa de sustitución es el porcentaje de la pensión que cobra usted en relación con su último sueldo. La tasa de sustitución en España es del 82%, la más alta de los países de la OCDE. Esto quiere decir que si se jubilase mañana, perdería algo menos del 20% de su poder adquisitivo. Sin embargo esto no se mantendrá así durante mucho tiempo, pues la tasa de sustitución estimada para 2060 es del 49,7%.

Por tanto, el día en que los jóvenes españoles dejen de trabajar, su capacidad económica será de la mitad que el mes inmediatamente anterior. Tendrán que acostumbrarse a vivir al 50% durante una etapa de casi treinta años y con una buena salud para disfrutarlos. La pregunta es: ¿Están los Millennials y Centennials dispuestos a pasar un tercio de su vida en plena forma, con tiempo libre… pero con la mitad de ingresos? Los Enjoylders no.

Enjoylders 

Enjoylder es aquel que, una vez jubilado, mantiene un nivel adquisitivo parecido al que tenía cuando trabajaba porque ha sabido complementar su pensión pública con productos financieros privados o inversiones, y además se mantiene en una buena forma física gracias a su prevención y hábitos saludables. Los Enjoylders serán los que de verdad disfrutarán del mundo cuando se jubilen. Serán los triunfadores, los disfrutones si se prefiere.

La realidad y el futuro tan delicado que hemos planteado para nuestros jóvenes ha hecho que busquen soluciones a sus dificultades. Es por ello que la educación financiera y la concienciación de salud en España es ahora mejor que nunca. Esa inversión, ese conocimiento, cambia el concepto de futuro de Millennials y Centennials. Además, sus intereses de consumo y ocio, basados en las experiencias y no en la propiedad (Spotify frente a coleccionismo); sus ambiciones profesionales, donde se prioriza las prestaciones laborales por encima de las económicas (teletrabajo o espacios de trabajo adecuados frente a sueldo)… han modificado sus referentes.

El estereotipo de triunfador ya no es Gordon Gekko con su pelo engominado y su rolex de oro (o Mario Conde, si lo prefieren), sino Mark Zuckerberg con sus chanclas y pantalones cortos. Los Enjoylders no tendrán un Mercedes enorme, sino que irán en bicicleta o coche eléctrico. Jugarán con videojuegos y harán deporte hasta muy mayores. Sabrán de finanzas y comprobarán y analizarán sus inversiones y cuentas sin pisar ninguna oficina. No estarán del todo jubilados necesariamente  y puede que ni siquiera vivan en la ciudad en la que trabajarán. El futuro se basará en el conocimiento y la deslocalización y por tanto podrán dar charlas o aportar valor con su experiencia desde cualquier lugar del mundo.

Es importante entender que los Enjoylders no son gente que se jubila siendo rica. No. El objetivo ya no es retirarse y poder comprarse un barco.  Usted puede pertenecer a la clase media y ser un Enjoylder si consigue jubilarse y tener más o menos los mismo ingresos que tenía cuando trabajaba, fuesen muchos o pocos. También si consigue mantenerse sano cuando llegue ese momento, claro. Esa es la única forma de continuar disfrutando de su nivel de vida lo que, tal y como está el panorama, ya es un éxito. Además, esa relación salud/finanzas debe tener todo el sentido y lo tiene. Empiezan a aparecer los estudios que demuestran que aquellos que disfrutan de un mejor estado físico son más previsores y conscientes de la necesidad de ahorro.

La jubilación dejará de ser una última y breve etapa tras una vida de trabajo. Para nuestros jóvenes la jubilación será una segunda vida completamente nueva después de la “fase laboral”. Tendremos que aprender a vivir durante décadas sin tener que ir a trabajar y en disposición  de todo nuestro tiempo. Del mismo modo no recibiremos un sueldo y por tanto deberemos de aprender, acertar y ajustar nuestras finanzas que complementen la escasa pensión pública. No podemos negar que el futuro tiene sus riesgos, pero sabemos que habrá quienes lleguen a esa etapa como triunfadores y éstos tienen ya un nombre: los Enjoylders.

Gonzalo Lamas – Ejecutivo de cuentas en la División de Comunicación Financiera

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