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La transposición de la directiva sobre la implicación de los accionistas: oportunidad y reto para las gestoras españolas

Published on 05/02/2020

La transposición de la directiva sobre la implicación de los accionistas: oportunidad y reto para las gestoras españolas

La transposición de la Directiva (UE) 2017/828 (conocida como Shareholders’ Rights Directive II) al ordenamiento español se encuentra actualmente en proceso de tramitación. Se espera que su aprobación se acelere en los próximos meses. Esta nueva normativa europea, que responde a unos estudios de la Comisión Europea (CE) sobre el gobierno corporativo, pone el acento en la necesidad de incentivar una actitud de compromiso a largo plazo por parte del inversor institucional en las sociedades cotizadas.

Ana Puente Pérez, Subdirectora General de Legislación de Mercado de Valores e Instrumentos Financieros del Ministerio de Economía y Empresa; Elisa Ricón, directora general de INVERCO; y Borja Miranda, director general de Morrow Sodali para Iberia y América Latina, compartieron su visión sobre el anteproyecto de ley que traspone esta directiva y cómo este va a afectar a las gestoras españolas en un desayuno-coloquio organizado por Evercom. Los tres ponentes coincidieron en la utilidad de este tipo de eventos para conocer la visión de las diferentes partes interesadas y tratar de analizar aquellos puntos a mejorar. Cada uno de los partícipes mostró su punto de vista sobre la nueva legislación y los retos a los que se enfrenta el sector.

Por su parte, Ana Puente Pérez, expuso los principales objetivos del anteproyecto y aquellos asuntos que podrían ser de mayor interés para las gestoras españolas, como, por ejemplo, la política de implicación y la identificación de accionistas. Respecto al primer punto, la normativa pone el foco en el seguimiento del impacto social, ambiental y de gobernanza de las sociedades. Además, anualmente las sociedades gestoras tendrán que informar acerca de qué política de implicación siguen y cómo la aplican.

“Los gestores deberán explicar cómo hacen el seguimiento de determinadas cuestiones de las sociedades en las que invierten como, por ejemplo, estrategia, resultados financieros y no financieros o los factores ASG”, explicó Ana Puente. Con respecto a la identificación de accionistas añadió que “la directiva busca profundizar en este derecho, reconociendo expresamente cadenas de tenencia de acciones e intentando poner los medios para que la transmisión de información entre la sociedad y el beneficiario final, el accionista último, funcione adecuadamente”.

Durante su ponencia, Elisa Ricón, directora general de INVERCO, se centró en los aspectos del anteproyecto que afectan a las gestoras de fondos de inversión y de pensiones como inversores que tienen que implicarse en la gestión de las compañías en las que invierten. Desde INVERCO se solicitó al regulador que, en la medida de los posible, flexibilicen los plazos de la aplicación de la normativa.

Con respecto a los costes que se deberán asumir para adaptarse al anteproyecto, Elisa Ricón comentó que “en España, al tener posiciones tan pequeñas, cuando a las entidades se les imponen obligaciones de implicación a los accionistas, el coste y la dificultad de cumplir con estas es muy elevado”.

La directora general de INVERCO también se mostró a favor de que la directiva tome en cuenta las necesidades del día a día de las gestoras: “La norma pretende establecer compromisos a largo plazo, pero al mismo tiempo hay que tener en cuenta liquidez diaria. Esto dificulta mucho el diseño de estrategias a largo plazo”.

Borja Miranda, director general de Morrow Sodali para Iberia y América Latina, compartió con los asistentes una visión práctica de las políticas de implicación. “Los inversores tienen una responsabilidad de seguimiento de sus compañías y eso significa implicación”, aseguró.

Aunque adaptarse a esta nueva legislación conlleva una inversión en sistemas, personas y, en general, de recursos, Miranda lo planteó como una “oportunidad” para que las gestoras españolas puedan “mejorar su posicionamiento de mercado, atraer nuevos clientes y aumentar el control sobre la gestión de la inversión, incorporando criterios no financieros”.

“Si las gestoras adoptan todos estos factores como parte de su estrategia, ganarán de cara a posicionarse de forma diferente en el mercado”, añadió Borja. Por ello, invitó a las gestoras a ver el nuevo marco regulatorio como “una oportunidad de dar un paso hacia adelante y cumplir con los más altos estándares internacionales”.

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