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Relaciones públicas reales

Published on 25/09/2012

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El reportaje fotográfico publicado ayer por el New York Times «In SpainAusterity and Hunger«, mostraba al mundo una imagen de nuestro país tan demoledora como exagerada, por muchos que sean los dramas y los gravísimos problemas a los que se enfrenta  la sociedad española en estos momentos por la crisis económica.

Coincidiendo con esta publicación ayer se produjo un auténtico ejercicio de relaciones públicas,  relaciones públicas “reales”, cuando el Rey Juan Carlos se reunía en off the record con el consejo editorial de The New York Times, dentro de una agenda privada del monarca de la que no informó Casa Real hasta después que esta reunión trascendiese a la opinión pública.

Parece que Zarzuela ha decidido que el Jefe del Estado tenga un papel mucho más activo en los grandes asuntos de la actualidad económica y política de nuestro país.  Este encuentro, además, demuestra que las grandes instituciones del Estado han comprendido el papel crucial de los grandes medios de comunicación internacionales a la hora de generar percepciones de país que directa o indirectamente contribuyen a determinar la confianza y la reputación en torno a una nación en un mundo global, con audiencias globales y mercados interconectados.

Ayer el Rey Juan Carlos tomó asiento en el mismo centro neurálgico de las decisiones periodísticas y la edición informativa, el consejo editorial de uno de los medios más influyentes, y aunque nada ha trascendido del contenido de la reunión, es de suponer que el Rey trató de trasladar las fortalezas y el potencial de nuestro país en un momento donde cada titular, cada opinión y cada fotografía pueden suponer un punto más en nuestra prima de riesgo.

Pero  también las relaciones públicas con los grandes medios internacionales se juegan en el terreno local, aquí, con sus corresponsales,  ojos  y oídos de estos grandes medios fuera de sus fronteras, y en torno a los cuales debemos  labrar nuestra reputación.  Sus percepciones  y el análisis que éstos hagan de lo que aquí les contemos y cómo se lo contemos, va a ser determinante para evitar contenidos informativos tan desafortunados como los de esta ‘fotomiseria‘ española que hoy podemos ver publicada, y que si de algo debe servir es como acicate para trabajar aún con más denuedo en recuperar  cuanto antes nuestra imagen de país.

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